Eterno Fandiño

A continuación reproducimos las palabras dedicadas por José León a la memoria del mestro Iván Fandiño.

 

*  *  *  *  *

 

Descansa tu cuerpo frío, cenizo queda el albero.

Y en una esquina el vestido que ya es un simple recuerdo.

 

El público enmudecido y un NO que no me lo creo.

El toro se ha enfurecido, la tarde se vuelve duelo.

 

Y todo cobra sentido, no hay más verdad que el toreo.

Cuando un guerrero ha caído y ya tres banderilleros

se llevan su talle herido.

 

¿De qué metal os hicieron? ¿Con qué acero estáis fundidos?

¿Y las madres que os parieron para dar tan grandes hijos?

¿De qué mundo las trajeron? O es que Dios así las hizo

como Él, sufrió en el madero y ella aguantó su martirio.

 

Cuando se muere un torero nunca queda en el olvido.

Y se le rinde silencio, en el próximo paseíllo.

 

De vez en cuando el toreo exige este sacrificio.

El que paga se hace tierno y se ablanda en el tendido.

 

Ya están ladrando los perros pero son inofensivos.

Irracionales y necios y aunque yo nunca os maldigo,

no conocéis el respeto en tan bajo colectivo.

 

Descansa torero eterno.

Descansa eterno Fandiño.

 

José León

twitter.com/quediosreparta

 

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